69 Biennale de Venecia (8): Piratas, soñadores y Marisa Paredes

Tobias Lindholm, Noëlle Deschamps y Raúl Ruiz

Empezaré esta crónica del martes 4 de septiembre escribiendo sobre A Hijacking, una película que a pesar de no estar en competición me sorprendió mucho por la buenísima realización, interpretación y por un guión impecablemente escrito. Esto último no nos tendría que sorprender pues se trata de la segunda película como director del guionista danés Tobias Lindholm. Quizás más conocido en España por sus colaboraciones con el realizador Thomas Vinterberg.

Lindholm y Vinterberg escribieron juntos las películas Submarino (2010) y The Hunt (2012). Esta última interpretada por el fantástico Mads Mikkelsen, quién se llevó el galardón al mejor actor en el pasado Festival de Cannes y a quien ya viéramos también en la pasada Berlinale presentando la película A royal affair. El cine danés está tomando una gran relevancia en los últimos años y el nombre de Lindholm se ha convertido en sello de calidad e interés cinematográfico.

No acabo de entender el sistema de selección de la Biennale, pues a mi ver A Hijacking tendría que haber estado en competencia. De hecho, los organizadores del Festival Internacional de Toronto no dejaron pasar la oportunidad de incluirla en su sección oficial.

A Hijacking trata del secuestro del barco de mercancias MV Rozen en aguas del océano Índico a manos de piratas somalíes. Dentro de la tripulación se encuentran el cocinero Mikkel (Pilou Asbæk) y el ingeniero Jan (Roland Møller). Ambos son tomados junto al resto de la tripulación como rehenes para obligar a la compañía a pagar millones de dólares por su vida. Un drama psicológico de un gran realismo y con una impresionante interpretación.

El propio Lindholm nos comentaba en una entrevista que tomó elementos realistas para la película. El barco donde se desarrolla la acción fue realmente secuestrado en circunstancias muy parecidas a las que cuenta la película. Las condiciones de hacinamiento que sufren los actores no son sólo simulaciones ante la cámara, y tanto el inquietante mediador como algunos de los piratas que aparecen en el film lo son en la vida real. Esto imprime al film una atmósfera de autenticidad que hace olvidar del todo la presencia del medio cinematográfico.

A hijacking

La interpretación de Søren Malling, en su papel de jefe ejecutivo de la compañía y responsable directo de las negociaciones con los piratas es realmente sobrecogedora. Lindholm nos contaba en una entrevista que Malling es un actor muy popular en Dinamarca por sus comedias televisivas. Algo que contrasta del todo con su papel tan profundo y dramático en A Hijacking.

Otro trabajo que pudimos ver al margen de la sección oficial fue el documental francés Conteurs d’images (Dreamers) de Noëlle Deschamps. Un trabajo muy sugerente y de gran calado para aquellos que amamos el cine.

Deschamps se lanza con gran valentía a lo que es su primera película como realizadora dejando de lado su labor habitual de productora. En Conteurs d’images, Deschamps establece un diálogo abierto y al mismo tiempo franco con directores, guionistas y autores de diferentes partes del mundo sobre su concepto del cine, sus fuentes de inspiración o sus métodos de trabajo, entre otros múltiples aspectos.

La visión personal de estos autores puede diferir: para unos el cine conlleva una mirada poética, para otros es su acercamiento a la realidad lo que lo hace un medio tan excepcional. Aún así todos ellos tienen algo en común: su pasión y su entusiasmo por el cine.

El proceso de creación pues, es el motivo central de este interesantísimo documental. EmirKusturica, Frank Pierson, Jacques Audiard, Guillermo Arriaga, James Gray, Pan Nalin, Maiwenn y Michel Gondry son parte de los dieciséis autores que podemos ver en este sugestivo documental.

La película de la sección oficial que se presentó el martes nos toca de cerca con respecto a la representación española en el festival. Se trata del film Linhas de Wellington con la aparición de Marisa Paredes que enriquece muchísimo el film en su papel de Doña Filipa Sanches.

Es una obra épica, de nada menos de 151 minutos de duración, que se desarrolla en septiembre de 1810, cuando las tropas francesas encabezadas por el mariscal Massena cayeron derrotadas en el monte Buçaco por el ejército anglo-portugués del general Wellington.

Linhas de Wellington se desarrolla en este escenario que tan desgarrador fue para los portugueses, mostrando a través de los más variopintos personajes el drama de la guerra y de la devastación.

Una película coral, en la cual podemos ver apariciones de actores de la talla de John Malkovich, Catherine Deneuve, Isabelle Huppert, Michel Piccoli o Vincent Perez y, por supuesto, la interpretación de Marisa Paredes como Doña Filipa, una elegante dama que acogerá al teniente fugitivo Pedro de Alencar en su hogar.

Esta película fue originariamente un proyecto del realizador chileno Raúl Ruiz, pero al fallecer éste antes de poder concluirlo, su viuda Valeria Sarmiento se hizo cargo de él. Sarmiento ha sido la responsable del montaje de numerosas películas de Ruiz, además de ser también autora de guiones.

La aparición de tantos actores y actrices célebres en esta película le da un carácter claramente de homenaje al desaparecido director chileno. La película no se hace larga y está muy bien cuidada en todos los detalles. Lo que puede sucederle al espectador es que por momentos se pierda en las travesías de los diferentes personajes.

Escribe Laura Bondía

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~ por elmiradornews en 18 noviembre, 2012.

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