El protocolo de Eichmann. Los interrogatorios al nazi que envió a millones de judíos a la muerte

Eichmann en su juicio en Jerusalen

Por primera vez los lectores españoles tienen la oportunidad de acceder a la lectura de algunos fragmentos de los interrogatorios que la policía israelí realizó en 1960 a Adolf Eichmann como preparación para su juicio en Jerusalén. Avner Less, capitán de la policía israelí se encargó de interrogar durante cientos de horas a la persona que envió a millones de personas a la muerte en los campos de concentración nazi. Debido a que Eichmann se muestra muy nervioso y asustado durante el interrogatorio, sus declaraciones son a veces entrecortadas y difíciles de entender. Se ha traducido lo mejor posible teniendo en cuenta sus dificultades de expresión y se han elegido fragmentos que por su interés histórico vale la pena reproducir, a pesar de lo duro de su lectura.

Less: ¿Quizá podría mencionar ahora cuáles eran las funciones de su departamento en el marco de todo el conjunto?

Eichmann: Por supuesto, por supuesto. El Referato IV B4 fue modificado levemente algunas veces. Cuando yo me incorporé se llamaba simplemente  “asuntos judíos”. No se exactamente si con el paso de los años y hasta que obtuvo el nombre oficial de “represión de enemigos ideológicos”, surgió allí la denominación de “Solución final de la cuestión judía”. La palabra solución final no tiene nada que ver en su origen con la aniquilación física , de la cual volveré a hablar. La expresión “Solución de la cuestión judía”  ya me rondaba por la cabeza cuando comencé con el proyecto Madagascar* (consistió en el proyecto de evacuar a todos los judíos europeos a la isla de Madagascar. Este plan no se llevó a término).

Less: ¿ Ya se la denominaba por aquel entonces solución de la cuestión judía?

Eichmann: Señor capitán, yo se que la expresión “solución final” ya era antes usual. Fue utilizada también por Heinrich o Himmler. El referato se hizo cargo de la denegación de nacionalidades y de la expropiación de propiedades. Esto era un trabajo laborioso. Las propiedades no las llegó a ver la policía del estado, sino únicamente las actas.

Less: ¿Usted autorizaba el acta antes de enviarla a otro departamento?

Eichmann: a menudo el acta se firmaba sólo abajo junto con la correspondencia. Eran cosas de rutina,  funcionaban de manera automática. Los formularios ya impresos no se necesitaban leer de ninguna manera.

Less: ¿Está hablando usted ahora sobre la deportación de judíos de Europa del este y oeste?

Eichmann: por lo que puedo recordar los judíos deportados fueron de Holanda, Bélgica, Francia y después de Eslovaquia y Rumania. Si los judíos de Croacia también fueron deportados, eso ya no lo se. También los de… ¿cómo se llama allí arriba? creo que Dinamarca. También de Hungría. No lo sé, ¿olvidé algún país?

Less: ¿Italia?

Eichmann: De Italia en si misma no, pero es posible que de algunas zonas en la Côte d´ Azur que  estuvieran de alguna forma entre la frontera de Italia y Francia.

Less ofrece a Eichmann un cigarrillo

Eichmann: Gracias, gracias (también es español). ¿ Cuántos fueron los habitantes evacuados de esos países?, ¿cuántos los transportes que partieron?, no lo se ni remotamente. Tuve que comunicar el número de la calle como cifra, pero creo que esto no sirve de ayuda a nadie. Pero si lo desea lo hago naturalmente. Como usted mande.

Less: Bien, podemos volver a esa cuestión luego. Usted mencionaba La solución final de la cuestión judía. ¿Quiere usted hablar de esto o primero sobre la guerra en Rusia?

Eichmann: La cuestión de la solución final, esto depende…, esto se mezcla con… con el asunto que vino después del comienzo de la guerra entre Alemania y Rusia.
Yo me pregunto ahora:  ¿Cómo se llamó el nombramiento que el mariscal Göring expedito al jefe de la policía y del servicio de seguridad: ¿Encargado para la solución final o Encargado para la solución de la cuestión judía?

Less: ¿ No se refería esa carta al tiempo sucedido hasta el desencadenamiento de la segunda guerra mundial?

Eichmann: Nosotros la podemos referir como muy tarde,  al tiempo de cuando la emigración ya no fue posible y la solución radical empezó. En junio 1941, creo, fue el comienzo de la guerra contra la Unión Soviética. Creo que es posible que fuera dos meses después, puede ser que tres, cuando Heydrich me ordenó llamar. Yo me  presenté y el me dijo: “El Führer…, respesto a lo de la emigración…”. En una pequeña conversación, me dijo: “ El Führer ha ordenado la eliminación física de los judíos”. Esa frase me dijo a mí. E hizo una pausa larga, en contra de sus costumbres, como si hubiese querido probar en ese momento el efecto de sus palabras. Lo recuerdo todavía hoy. No fui capaz en un primer momento para nada, de ninguna manera, de juzgar el alcance de esto porque él eligió muy cuidadosamente sus palabras .
Pero entonces lo supe y no comenté nada porque no pude decir nada más al respecto. Pues para ese tipo de… ese tipo de cosas, nunca podría haber pensado en un tipo de solución tan violenta. Y entonces me dijo: “ Eichmann vaya a ver a Globocnic”.

Less: ¿A quien?

Eichmann: Globocnic, antiguo jefe de la Circunscripción de Viena y que era ahora jefe de las SS y de la policía en el distrito Lublin. Pues eso, Heydrich dijo: “Vaya a ver a Globocnic. El Führer ya le ha dado las  instrucciones correspondientes. Examine que ha conseguido en sus intenciones y planes. Él usa las trincheras de tanques para eliminar a los judíos“.

(Eichmann continua hablando de su visita, junto con otras personas de la circunscripción, a un lugar en el campo orientado, según recuerda, a una carretera nacional polaca. Le llevaron a una especie de Chalet y allí un hombre le explicó y mostró el método de “eliminación” que consistía en gasear las habitaciones de la vivienda con personas dentro.)

Eichmann : Él nos dijo como lo había sellado todo bien, pues aquí se ponía en marcha un motor de un submarino ruso y los gases que expulsaba eran conducidos hasta allí y entonces los judíos morían envenenados.
Esto fue para mi también atroz. Yo no soy un hombre de una naturaleza tan robusta que… digamos que… pueda sin ningún tipo de reacción soportar… soportar algo así. Cuando hoy veo una brecha o corte en un hombre, entonces no puedo ni mirar. No podría haber sido médico. Yo recuerdo todavía como me vinieron enseguida a la cabeza las imágenes y también que de alguna manera estaba inseguro en mis ademanes, como si hubiese tenido alguna cosa detrás mía que me hubiese puesto nervioso. Como cuando a veces suele suceder cuando te sobreviene un leve temblor. Yo fui a Berlín e informé de todo ello al jefe de la policía de seguridad.

(Durante los interrogatorios será algo recurrente que Eichmann se esfuerce en remarcar lo abominable que le pareció todo y que no pudo obrar de otra manera. Incluso intentará dar la impresión de haber sido activo al comunicar su opinión contraria a su jefe de comando. A lo largo del interrogatorio Less le confrontará varias veces con testimonios que afirman que él obraba por propia cuenta y autoridad

Less insiste con más preguntas. Eichmann acaba reconociendo que recibió ordenes para ir a Litzmannstadt e informar de lo que ocurría. Pues allí tenía lugar una “acción para judíos”. Eichmann  comenta como tuvo que asistir a la matanza de numerosos judíos que se habían encerrado desnudos en un camión en marcha mientras se les gaseaba.)

Less: ¿Cuántos hombres habían en el camión?
Eichmann: No lo se exactamente. No estuve mirando todo el tiempo. No pude. ¡No!. Fue suficiente para mi. Los gritos y… y yo estaba demasiado nervioso. Yo se lo dije también a Müller en mi informe. Él no sacó mucho provecho del informe. Yo iba detrás del camión y allí vi lo más terrible que yo nunca había visto hasta ese momento. El camión se dirigió hacia una fosa alargada. Las puertas se abrieron y desde allí se tiraron los cadáveres. Parecían como si vivieran todavía, pues sus  miembros estaban tan blandos…, se tiraron los cadáveres a la fosa. Todavía puedo ver como un civil arrancaba los dientes con unas tenazas. Entonces desaparecí. Fui a mi coche y me marché. Estuve en mi coche, me fui y no hablé más. Varias horas me senté sin decir ninguna palabra al conductor. Fue suficiente. Estaba destrozado. Yo solo sé que allá un médico con una bata blanca me dijo que tenía que mirar por la mirilla. Eso lo rechacé. No podía, no podía decir nada más, tenía que irme. En Berlín informé a Müller, jefe del comando. Le dije lo mismo que ahora, le dije: Horrible…, el infierno…no puedo. Es…¡ no puedo hacerlo…! Le dije.

(Eichmann continua hablando de cómo no se le estaba permitido realizar ningún tipo de informe sobre lo sucedido. Less insiste para que Eichmann hable más del tema.)

(…)
Less: ¿Fueron viajes informativos los que usted realizó  o tuvo en ellos una tarea especial?

Eichmann: Ninguna tarea, ninguna tarea. No tuve ni una orden para dar, ni otra cosa (…)
allí no tuve nunca nada que ver , señor capitán. si la prensa ha escrito algo así, aquí lo explico con la verdad por delante, no es cierto.

Less: ¿Cuál fue el cometido de su departamento en el marco del exterminio?

Monumento a las víctimas del holocausto en Berlin. Autor: S.Wagner

Eichmann: La evacuación. Pero no dentro de la Gobernación General Polaca. Después puedo volver otra vez a comentar sobre las zonas rusas ocupadas, en donde la cosa fue muy diferente.

(A continuación Less le pide que comente sobre sus visitas a los campos de exterminios. Allí Eichmann cuenta que en Minsk fue testigo del asesinato a disparos de varios judíos y como los iban enterrando en zanjas. Vuelve a insistir que la visita fue demasiado para él y que se marchó, interesante es como delega su responsabilidad y la de otros en la cadena de mando: )

Eichmann: (…)Al jefe del comando Müller le dije: “Esta no es ninguna solución de la cuestión judía. Además, así formamos a nuestra gente para ser sádicos. Nosotros no nos tenemos que sorprender…, sorprender para nada, si ellos se convierten en puros criminales“. Recuerdo todavía que Müller me miró con una cara que me decía: Eichmann tienes razón: no es solución. Pero él no podía hacer nada. Seguro que Müller no  podía hacer nada…, nada…, no. ¿Quién ordenó tales cosas? Ordenar… si, ordenar…, evidentemente lo hizo el jefe de la policía de seguridad y el del servicio de seguridad, es decir Heydrich. Él tuvo que tener instrucciones del jefe de las SS, de Himmler pues; … pues de él no pudo haber salido algo así, él no podría haber hecho algo así. Himmler tuvo que tener sus instrucciones expresamente de Hitler; si Hitler no lo hubiera ordenado, él estaría tirado con bombas y granadas por algún sitio.

Less: ¿ Himmler no le dio, pues, una orden escrita sobre la solución final de la cuestión judía?

Eichmann: ¿ Una orden escri….para el exterminio, para el exterminio físico?

Less: ¿Para el exterminio físico?

Eichmann: Nunca vi ninguna orden escrita, señor capitán. Sólo sé lo que Heydrich me dijo: “El Führer ha ordenado la exterminación física de los judíos” Esto lo dijo tan claro y seguro como yo se lo estoy repitiendo. Y esto todavía fueron los primeros…, los primeros resultados. Y fueron cosas pequeñas las que yo cuento ahora. Yo le pedí también al jefe del comando: “Por favor, no me envíe allá. Envíe usted a otra persona, a alguien más robusto. No se me permitió ir al frente, no fui nunca soldado. Hay suficiente gente que lo puede ver, no se desmayan. Yo no lo puedo verlo, por la noche no puedo dormir, yo tengo pesadillas con ello. No puedo, jefe de comando”. No hizo caso.

(…)

Less: ¿ Qué significa “Sonderbehandlung“ (en español: tratamiento especial)? y ¿quién se sometía a este tratamiento?
Eichmann: …”Sonderbehandlung” es … si, ¿de quién provenía la expresión? ¿de quién?

Less: Y ¿qué significa?

Eichmann: “Sonderbehandlung” (tratamiento especial) significa la muerte. De quién provino, no lo sé.  Seguramente de Himmler, ¿De quién sino provendría? pero, bueno, no tengo ninguna prueba de ello. Es posible que Heydrich se hiciera con él después de haber recibido a través de Göring la autorización. Pero saberlo, no lo sé, me lo imagino.

Less: Pero usted sabia que Sonderbehandlung significaba la muerte.

Eichmann: Eso lo sabia cualquiera, si señor capitán. Cuando se decía; “para  tratamiento especial”,
es que el campo de concentración decidía en la estación final quien estaba cualificado para trabajar y quien no.
Less: ¿ Quiere decir esto que a los judíos a quiénes se les declaraba incapaces de trabajar se les sometía al tratamiento especial?.

Eichmann: Si, por parte del médico. Con excepción de ciertos contingentes que Himmler clasificó como preferentes.

Less : ¿Quién realizaba las listas de judíos que fueron deportados a Auschwitz y que entraron dentro del tratamiento especial?

Eichmann: Eso lo tuvo que haber hecho la autoridad encargada de las evacuaciones, pienso, pues el departamento IV B 4  no realizó ninguna evacuación, sólo realizó el transporte.

Less: ¿ Recibía usted copias de las listas?

Eichmann: No, ninguna lista.

Less: ¿Usted únicamente colocaba y organizaba el transporte?

Eichmann: No colocaba el transporte, señor capitán, sinó las líneas y los horarios para el transporte. ¡¡Si señor!! El transporte lo organizaba la autoridad encargada de las evacuaciones.

Less: ¿ Habían además de Auschwitz otros lugares de tratamiento especial?, ¿Cuáles eran?

Eichmann: Si, dentro de la Governatura General estaban Chulm y Treblinka. Hacia Kiew y Lemberg no viajó ningún transporte; eran lugares en donde se mataba a tiros.

Less: ¿Quién organizaba las listas de Judíos que se enviaban al tratamiento especial?

Eichmann: Señor Capitán, lo hacía siempre la autoridad encargada de las evacuaciones.

(Less  pregunta sobre el número total de muertos en Auschwitz. Eichmann, se pone nervioso y empieza a perderse entre cifras  y nacionalidades.)

Eichman: (…) No soy ningún estadista, por aquel entonces lo calculé de tal manera que me dije: Si, tienen que haber sido alrededor de seis millones de judíos los que murieron, pensé para mí. Si con esto tuve razón , señor Capitán, no lo se.

Less: ¿Su departamento registró los nombres de los judíos muertos?

Eichmann: ¿ De lo judíos evacuados? O de  la…la ¿ totalidad…totalidad? No, no los he tenido.
¡¡No he tenido ninguno!!

(Less insiste con varias preguntas sobre las listas.)

(…)

Eichmann: …Bien, Se hicieron listas. También sobre judíos. Listas colectivas. Pero no he tenido nunca tales listas. Yo lo diría sin más, si hubiese tenido las listas, pues yo, yo no les he asesinado, ¿verdad?, no les he matado, ni tampoco colgado, ni matado a tiros.

(…)

Less: ¿Había hecho antes usted un informe sobre el número de judíos deportados?

Eichmann: ¿Antes de que las estadísticas llegaran?. Señor capitán, no lo se. Si se hubiese ordenado, naturalmente que lo hice, pero no puedo acordarme, debido a tantos escritos – pues nuestro trabajo consiste únicamente en escribir.
(…)

Less: ¿Usted sabía cuantos judíos se transportaron a los campos a lo largo de los años?

Eichmann: A los campos, si señor, eso no lo puedo negar.

Less: ¿ Usted sabía también que los campos significaban lo mismo que la solución final?. Es decir, ¡el exterminio! Por consiguiente, podía suponer que los judíos que usted transportó fueron exterminados. Incluso aunque fuesen capaces de trabajar, usted sabía que posiblemente ese tipo de trato nadie lo sobreviviría a la larga. Daba igual si morían trabajando, o se les golpease, o estuvieran desnutridos por no tener nada que comer o si eran gaseados. Estaban muertos de todas formas.

Eichmann : (Hablando sobre situación de los campos)
(…) Pero por favor, de ninguna manera estaba al cargo de eso… de los asuntos de los campos de concentración. Pues con la salida de las líneas de transporte se terminaba la responsabilidad del Decenato. Si yo quisiera ahora ampliarla del todo, aunque sea discutible, entonces mi responsabilidad se acabaría como muy tarde con la toma de los transportes a través de la policía organizativa en la estación de evacuación.

(Less lee a Eichmann varios testimonios que narran que su autonomía de acción era mucho más activa de la que él se empeña en mantener. Eichmann trata de negarlo. Less acaba impacientándose: )

Less: Usted siempre quiere presentarlo todo como si únicamente hubiera sido un oficial de transporte y nada más.

Eichmann: Lo que por regla general fue, señor capitán

(Eichmann vuelve a insistir sobre su mero cumplimiento de las órdenes negando cualquier tipo de actuación por cuenta propia.)

Por último los siguientes fragmentos muestran mejor de lo que cualquier comentario lo pueda hacer, la verdadera naturaleza de Adolf Eichmann:

Eichmann: Señor Capitán, si a mi me hubieran dicho en aquel tiempo: “ tu padre es un traidor…” …pues si mi propio padre fuera un traidor y tuviera que matarlo, yo lo hubiera hecho también. Por aquel entonces he seguido empecinadamente mis órdenes y empecinadamente les he prestado obediencia y en ello , ¿Cómo decirlo? he encontrado mi realización. Sin importar lo que me encargaran, señor capitán.

(…)

Eichmann: ¿ Por qué debo como hombre insignificante reflexionar sobre eso? Yo recibo la orden de mis superiores y no miro ni a la izquierda ni a la derecha, pues no es mi tarea. Tengo que obedecer y estar dispuesto.

Quizás a través de esta lectura fragmentaria se pueda entender un poco mejor uno de los aspectos que  Hanna Arendt planteó en sus reportajes sobre el proceso de Eichmann en Jerusalén. Eichmann no representaba para nada el mal en sus profundidades más monstruosas o demoníacas, si no más bien en su pura y mas irreflexiva banalidad.

publicado en el reservado.es

Laura Bondía

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~ por elmiradornews en 16 noviembre, 2010.

2 comentarios to “El protocolo de Eichmann. Los interrogatorios al nazi que envió a millones de judíos a la muerte”

  1. Quería añadir unos pequeños comentarios sobre el protocolo de Eichmann que no introduje en su momento a la hora de escribir los artículos, pues en realidad mi intención era traducir los fragmentos del interrogatorio que más me llamaron la atención, sin ningún tipo de comentario, para que el propio lector se formara su propio juicio.
    Se trata aquí de un protocolo muy extenso. Muchas partes son preguntas sobre cifras, datos históricos, fechas, nombres de superiores etc., otras partes son realmente muy interesantes, escogí solo unas cuantas. Realmente cuando uno lo lee entero tiene la impresión de que Eichmann era una persona del todo mediocre, insulsa y pusilánime. Una persona que incluso se esforzaba a través de los interrogatorios en buscar el reconocimiento de su entrevistador, y esto siempre con una actitud sumisa. No se si esto se refleja bien en los fragmentos traducidos.
    A Less esto también le llama la atención, pues él comentará después de los interrogatorios que realmente se había esperado tener delante de sí a un monstruo o demonio, sin embargo nada más lejos de ello, pues él mismo llegará a comparar a Eichmann con un pajarillo tembloroso y asustado.

    Como comento al final pienso que lo terrible, lo horrorosa de esa naturaleza del mal radica precisamente en su banalidad aparente y del todo irreflexiva, pero no por ello deja de ser menos monstruoso, todo lo contrario!.

    Laura Bondía

  2. muy bueno, enseña el mal personificado

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